Yo soy Lamed, el guía interior, el Gran Maestro.

Mi acción correctiva te conduce

A lo largo de la existencia, de retorno

A tu origen luminoso.

 

Entiende mi justicia como un amoroso corrector,

No temas ya que yo no conozco el concepto de castigo,

Sólo expreso la ley que emana de mí,

A través de la cual los mundos son construidos y sostenidos.

 

Comprende que no existe enojo alguno.

Cuando veo a mis pequeños hijos dormidos,

Siempre les permito dormir hasta que mi luz

Los despierta a la realidad de la inefable ley.

 

Yo soy la pluma roja colocada en la balanza

Para juzgar tu corazón.

Placer y dolor son el resultado de la acción

De mi inmutable ley.

 

 

En mis salas sólo puedes pronunciar

Palabras llenas de verdad.

Si así lo haces te conduciré ante mí

Y serás uno de los justos y perfectos.

 

Aire y tierra son mis horizontes.

Soy lo que yace entre ellos,

Una forma infinita de ser que tiene

Asiento en tu alma evolutiva.

 

Sé fiel a tu corazón y serás fiel a mi voluntad,

Y así seguirás mi ley,

Que es tu ley y la de toda

Criatura viviente.

 

No herrarás si haces tu voluntad

Bajo la ley del amor,

Porque así harás mi voluntad.